Hispano vino y se llevó un título dando ejemplo de coraje.
El salón normalmente usado para banquetes y fiestas se fue llenando de un calor ascendente, en medio de la noche invernal de la Ciudad de Oklahoma.
Y es que poco antes de terminar el año que se nos fue, el Cox Convention Center, fue escenario de una de las peleas de box más encarnizadas que se haya visto en los últimos tiempos en nuestro estado.
Al terminar, el México americano Michael Medina, se alzó –literalmente- con el cinturón que lo identifica como el nuevo campeón de los pesos superwelter de la Federación Norteamericana de Boxeo, NABF por sus siglas en inglés.
Tras una pelea pactada en 12 asaltos, el hasta entonces campeón, Grady “Bad Boy” Brewer, recibió un severo castigo de parte de un bien preparado Medina, quien a su vez pareció trastabillar en más de una ocasión ante la dura reacción del boxeador natural de Lawton Oklahoma, que sin embargo no pudo finalmente hacer valer su condición de dueño de casa.
Con la mirada hacia adelante y accesando ante los constantes “jabs” de Brewer, Medina fue haciéndole perder el oxígeno con sonoros golpes a la zona hepática del oklahomense.
Para el cuarto asalto, el tiempo de estudio había terminado y con el la compostura de Brady. Un fuerte golpe directo a la frente, le abría una herida de unos dos centímetros en la zona ocular. El trabajo de su esquina se incrementó tanto en tratar de contener la hemorragia, como en alentar al boxeador a seguir respondiendo y evitando los golpes Medina.
En tres ocasiones el intercambio de golpes fue tal que los asistentes, que ya llenaban los salones ambientados para el combate en el tercer piso del local en el centro de Oklahoma City, se pusieron de pie, y así se quedaron hasta el sonido de la campana.
Pero sin lugar a dudas que el asalto que más será recordado fue el final, donde ambos oponentes dejaron todo de sí tratando de llevar puntos para la cuenta final.
Medina ganó el combate y recibió el título, por decisión unánime de los jueces que dieron 98-92, 98-92 y 99-92 a favor del hispano.
Con este triunfo, la cartilla de Medina asciende a 24 peleas ganadas, tres perdidas y dos empatadas, a solo 25 años de edad.
“Quiero darle las gracias a Dios y mis amigos de Oklahoma, por haberme recibido con cariño y alentado mi trabajo. Y en especial quiero a gradecer a entidades como “El Nacional”, por promover el deporte entre los jóvenes y la población en general”, dijo Medina al final de la contienda, a la que fueron especialmente invitados lectores de esta casa editora.
Medina dijo que es conocido que en Oklahoma hay muchos valores hispanos del boxeo norteamericano que muy pronto saldrán a la luz.
“Los hispanos de Oklahoma nos darán muchas sorpresas próximamente”, dijo al despedirse entre los saludos de sus nuevos seguidores.
El espectáculo fue correctamente organizado por la compañía Catbox de Oklahoma City y contó con igualmente entretenidas peleas, entre las que destacaron la del joven Bo Gibbs, quien venció a su retador Noah Zuhdi.
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